Afinador

El arte de afinar pianos

26.8.06

El Arte de Afinar Pianos

Texto de Preuba...

Cada piano necesita un cuidado especial...

La afinación de pianos es un arte sustentado en amplios conocimientos científicos, en la experiencia y, lo que es aún más importante, en un oído fino y educado. La construcción de un piano es el resultado de una investigación y desarrollo instrumental que comenzó en los tiempos de J. S. Bach y que continúa en nuestros días.

Un piano afinado a 440 c.p.s. (ciclos por segundo) está sometido a una extrema tensión de alrededor de 18 toneladas. Las aproximadamente 230 cuerdas que poseen la mayoría de los pianos son sostenidas por los barrales, el arpa metálico, el clavijero.

El piano se asemeja a un organismo vivo; está construido con diversos materiales: maderas de distinto tipo, acero, hierro, paños de diversa calidad, resortes, cuerdas, etc. El piano sufre notablemente las inclemencias del tiempo, los cambios en la humedad y temperatura del ambiente. Cualquier mínima variación en las condiciones ambientales puede modificar el tono del piano.

Se deben tener estos elementos en cuenta para programar la periodicidad con la que se afinará el instrumento. De las características del mismo y del lugar donde se encuentra dependerá el tiempo que dure la afinación. Aquello de que un piano que no se usa permanece afinado es un mito que debe desterrarse. El piano hogareño se afinará entre una y dos veces al año, el número de afinaciones anuales se incrementará de acuerdo a las necesidades del músico y del artista. Los pianos de concierto deben ser afinados antes de cada función y lo mismo sucede con los pianos que se utilizan en estudios de grabación.

Hoy es inaceptable que un piano no esté afinado a 440 c.p.s. Es muy común en nuestro país encontrar instrumentos que están medio tono bajo e incluso un tono bajo. Pero no hay razón técnica para que el piano no esté afinado como corresponde.

Una larga tradición musical y mi experiencia como afinador me indican que los pianos que no pueden ser afinados son excepciones; algunos pianos del siglo XIX, cuerdas muy oxidadas o clavijeros que se encuentran en muy malas condiciones, con clavijas muy flojas, son los que se resisten más a ser subidos de tono.
Hay un falso y extendido temor acerca del peligro de que se rompan las cuerdas o el arpa. El piano moderno –y se considera moderno incluso al construido a finales del siglo XIX- está preparado para soportar las altas tensiones de afinación a 440 c.p.s. Mi experiencia personal es que nunca se rompen las cuerdas o el arpa por este motivo.

extraido de http://www.schultispianos.com.ar/afinacion.asp